(Marcus Vinicius da Cruz de Melo, Rio de Janeiro, Brasil, 19 de octubre de 1913- Rio de Janeiro, 9 de julio de 1980).

Lleva el nombre de uno de los protagonistas de la novela Quo Vadis? por ser esta una de las favoritas de su abuela. Se licenció en Derecho en la Facultad Nacional de Rio de Janeiro, ejerció la abogacia y trabajó como periodista y critico cinematográfico llegando a ser en 1966 jurado en el Festival Internacional de cine de Cannes.
Además de Derecho, estudia literatura inglesa en Oxford e ingresa en la carrera diplomática ejerciendo funciones consulares en Los Ángeles, Paris y Montevideo hasta su cese por la dictadura militar en 1969. Además de todas estas ocupaciones, es poeta y dramaturgo. En su poesía pueden distinguirse dos etapas: una, de total adhesión al cristianismo con una concepción espiritualista, religiosa y mística, y otra, de aproximación al mundo material y de repulsa al idealismo anterior. De esa primera etapa son producto los libros Forma y exegese (1935), Ariana, a mulher (1936), Novos poemas (1938) y Cinco elegías (1939). De la segunda lo son Poemas, sonetos e baladas (1946), y Patria Minha (1948). Esta evolución le ocasiona multitud de criticas que le acusan de empeorar su obra poetica por entender frívolos los temas que en ella aborda, críticas que se harán aún mayores cuando comience a escribir letras para canciones.
Como dramaturgo destaca su obra Orfeu da Conceiçao (Tragedia Carioca, de 1956). Gracias a ella conoce a Antonio Carlos Jobim junto al que escribirá una serie de números musicales para su puesta en escena, comenzando así una fructífera colaboración en la que destacan las canciones Agua de beber, Amor em paz, Brigas nunca mais, Cançao do amor demais, Chega de saudade, Ela é carioca, É preciso dizer adeus, Eu sei que vou te amar, A felicidade, Insensatez, O morro nao tem vez, O nosso amor, Se todos fossem iguais a você, Só daço samba y, como no, Garota de Ipanema. Cierto dia Oscar Ornstein, tras el éxito de la obra Orfeu da conceiçao, estrenada en el Teatro Municipal de Rio con decorados de Oscar Niemeyer el 25 de septiembre de 1956, cita a la pareja de artistas para escribir y componer un musical que contaría la historia de un playboy marciano de visita a la Tierra. Esa idea de musical se vio reducida a una sola música: Garota de Ipanema, todo un tratado de sensualidad tropical dirigido a un extraterrestre; una deliciosa bobada convertida en un éxito inolvidable. Al contrario de lo que habitualmente se piensa, la Garota de Ipanerna no es Astrud Gilberto, cantante a quien desde la publicación del LP Getz/Gilberto se asociará dicha canción. La garota se llamaba en realidad Heloísa Eneida, de 15 años, que acudía habitualmente al bar Veloso, lugar de reunión de Jobim y Vinicius, en el cruce de las calles Montenegro con Prudente de Moraes, a comprar cigarrillos para su madre.
Para Vinicius, conocer a Antonio Carlos Jobim es un hecho tan importante como para este último conocer al primero. Si Jobim obtiene de esa relación el reconocomiento como músico que se te negaba cuando trabajaba tocando de club en club, para Vinicius supone liberarse de las estrecheces a las que se veía sometido en el ejercicio de su carrera diplomática. Desde siempre, Vinicius no encajó ni el mundo de las embajadas ni en el de los poetas. Unos no aceptaban sus excentricidades, los otros no comprendían su pasión por lo que consideraban un arte menor ni sus opiniones acerca de la capacidad poética de músicos como Pixinguinha 0 Noel Rosa.
Cierto día, su mujer Lila Bôscoli descubrió que había un tintorero que arreglaba ropas viejas cosiéndolas por el reverso de la tela, lo que consideró una buena solución a las negativas del poeta de comprarse nuevas ropas por muy gastadas que estuviesen las que vestía. Sin que Vinicius lo supiera, mandó al sastre uno de sus trajes, adquirido durante su permanencia en Londres, y unos días después recibió su apreciado traje completamente restaurado y sin que Vinicius se percatase de nada aunque, debido a la reforma, los bolsillos invertian su posición. Días despues, el poeta se encontró por la calle con otro diplomático quien le hizo ver que su traje tenía los bolsillos invertidos, a lo que Vinicius respondió: "É claro, é un terno inglês. O senhor nao debe esquecer que na Inglaterra tudo é ao contrario".
En 1964, ocho años despues del estreno de Orfeo da Conceiçao, cuatro desde que el propio presidente Juscelino Kubistchek le encargase junto a Jobim la realización de la Sinfonía da Alvorada y cuando realizaba su show con Dorival Caymmi en el club Zum-Zum, Pio Correia, Secretario General de Itamarati, mandó una queja a sus superiores donde expresaba el disgusto que le producia ver al diplomático frecuentando determinadas compañías. El canciller Juracy Magalhaes tampoco estaba satisfecho con el comportamiento del posta, lo que provocó que el presidente Costa e Silva llegase a ordenar: "Ponha-se esse vagabundo para trabalhar". Desde ese momento, no habria sitio para él dentro del mundo de la diplomacia.
Además de su colaboración con Antonio Carlos Jobim, Vinicius trabajó con otros músicos como Antonio María, Ary Barroso, Chico Buarque, Edu Lobo, Francis Hime, Pixinguinha o María Medalha. Además de los ya citados, cabe destacar especialmente, y no sólo por lo que se refiere a la calidad de las composiciones sino también a la duración de esa colaboración, a Baden Powell, Carlos Lyra y posteriormente, Toquinho. Con Baden Powell, Vinicius regresa a unas raices más africanas tanto en los ritmos como en las letras y juntos compondrán afrosambas como Beri mbao o Canto de Osanha. Con Carlos Lyra, la colaboración musical se convertiría en complicidad delictiva: Viniclus había conocido a una muchacha de 19 anos llamada Nelita y, a pesar de sus intentos y ruegos a la familia, ésta impedía su relación. Un día en que Vinicius y Lyra estaban reunidos, este último, sin pensar lo que decía, sugirió al poeta que secuestrase a la chica. Esa misma noche planearon el secuestro. Durante varios días, Nelita fue llevando a casa de Lyra sin que los padres de ella lo notasen, objetos de uso personal. Vinicius compró dos pasajes para París y Antonio Carlos Jobim los llevó al aeropuerto. Un día después de que la pareja se instalase en París, la familia de Nelita publicó en los periódicos la siguiente nota: "0 Sr. e a Sra. Rocha tem o prazer de comunicar o casamento de sua filha Nelita com o poeta Vinicius de Moraes". Comportamientos como estos, aunque, eso sí, menos drasticos, no eran extraños para Vinicius. Se casó varias veces, Nelita fue su quinta boda y a preguntas como la formulada por Antonio Carlos Jobim ("Afinal, poetinha, quantas vezes você vaí se a casar?"), el respondía: "Quantas forem necessárias"
Tres su colaboración con CarIos Lyra y a Ia edad de 59 años, comienza a~ componer con un muchacho de 23 años a quien conoce por mediación de Chico Buarque de Hollanda. Con Toquinho comienza también la etapa más compleja de Vinicius de Moraes: se casa con Gessy Gesse mediante un rito cigano, se inicia en los ritos del candomblé, se opone a la apatía cultural e institucional de Brasil que le considera un artista en decadencia, comienza una gira con Toquinho por las universidades del país, se casa con Gilda Queirós Mattoso, bebe cada vez más whisky y cada vez es más consciente de que se acerca el final de su vida. A pesar de todo, de esta colaboración surgirán temas tan maravillosos como Acuarela (De Moraes / Toquinho / G. Morra / M. Fabrizio), Chorando pra Pixinginha, Cotidiano nº 2, Maria vai com as outras, Para viver um grande amor, Sei la..a vide tem sempre razao, Tarde em ltapua, Tatamirô o A tonga da mironga de katulete. Respecto de esta última canción, es su mujer Gessy Gesse quien le hace reparar en la expresion africana songa da mironga do kabuletê, oída por ella cierta vez en Bahía.

Como dice Vinicius, esta expresión "nao quer pròpriamente dizer que os cabelos da mulher amada cheiram a jasmin-do cabo", así que, después de cambiar la palabra songa por tonga "por uma cuestao de enfase tonal", expondrá en esa canción todo lo que siente hacia quienes le critican, gobiernan su país y en general, hacia todos los que perturban la convivencia y la vida de los demás.
La noche antes de su fallecimiento estuvo en su apartamento de Río de Janeiro componiendo con Toquinho. Hacia las tres de la madrugada fue a darse un baño en la bañera donde, como expresión máxima de amistrad, invitaba a sus amigos más íntimos a bañarse y conversar con él. Durante el baño entró en coma y a la mañana siguiente murió. Aunque su deseo expreso fue el de ser incinerado, pues siempre declaró que uno de sus terrores era el de ser enterrado vivo, fue sepultado en Rio de Janeiro en una ceremonia a la que asistieron miles de personas.
Poeta, diplomático, cantante, iniciado en el candomblé... la persona de Vinicius de Moraes no puede explicarse de forma sencilla pues como dijo Stanislaw Ponte Preta a Tia Zulmira: "Claro que ele é plural, ele é Vinicius de Moraes. Se fosse um só, seria Vinicio de Moral".
_ |