Queremos presentar uno de nuestros ilustradores/diseñadores favoritos de todos los tiempos, Dick Bruna.
Este Holandés nacido en el año 1928 en Utrecht es un gran desconocido en el mundo del diseño frente a los grandes dinosaurios de la profesión. El hecho de que su carrera profesinal la realizase para un solo cliente, la editorial de su padre Black Bear, ha hecho que hoy en día no sea muy conocido. Dick Bruna trabajó para la editorial haciendo portadas de libros desde 1946 hasta los años 1980.
Su estilo fue variando segun se iban sumando nuevos escritores a la editorial. Aunque hay una evolución estética a lo largo de su carrera, la evolución más importante ocurre al incorporar nuevos escritores, para los que Dick Bruna creará lenguajes propios.Os proponemos una selección de sus trabajos, anlizandolo por los diferentes lenguajes que desarrollo según fuese el escritor o el tema que tenía que ilustrar.

La primera portada data de 1946, en esa época sus mayores influencias son el pintor Leger y los dibujos animados de Walt Disney. Este primer periodo dura hasta mediados de los 50.

A partir de mediados de los 50 comenzará la serie que realiza para el escritor Havank (seudonimo de H.F. van der Kallen) para estas novelas policiacas creará un personaje en la sombra que con su cigarro en la boca se presentará en el lugar del crimen. Esta serie de Havank es sin duda su trabajo más conocido y el más largo, desde mediados de los 50 hasta los 70.

Otro de los escritores para los que hizo portadas fue George Simenont. En este caso utilizo la pipa del detective, en muchos casos, como una especie de logotipo de la serie.

Para Jean Bruce (tambien conocido como Josette Bruce) realizo un trabajo parecido, creando un misterioso personaje que aparecía en las portadas de sus libros de misterio. Con el tiempo fue evolucionando su técnica, incluyendo fotografía en las portadas o el uso del collage.

Aquí arriba presentamos la serie realizada para “El Santo” obra de Leslie Charteris, en este caso el personaje creado es muy esquemático y representa al protagonista.

Para las novelas de Peter Chayney, Dick Bruna se reinventa totalmente, prescinde de la ilustración y se centra en la fotografía y el uso del collage. Todo esto ocurre a lo largo de los 60.

A finales de los 60 se incorporan nuevos estilos literarios como es la ciencia ficción de la mano de autores como son Arthur. C. Clarke e Isaac Asimov. Para esta serie Bruna crea texturas sicodélicas y extrañas…